miércoles, 30 de enero de 2008

Gracias "Yo"


Estoy muy feliz con éste premio que me ha llegado del blog de mi querida amiga “Yo” de "mimundolibre.blogspot.com", es un honor para mí ya que ella es toda una especialista en esta materia, profesional en informática. Gracias amigui , te felicito también a tí por recibir esos premios en tu blog, en él también reflejas tu personalidad cálida, amiga y sincera. Está lleno de posts interesantes, actuales, simpáticos, emotivos, llenos de luz y esperanza. Siempre dando ánimos y buenos consejos. Un blog muy cercano que visitas una vez y luego no paras de visitar, así que se los recomiendo.
¡ Felicidades!

domingo, 27 de enero de 2008

Hasta siempre Mozart!

Dos mujeres representan los límites de la vida amorosa de Mozart. La esbelta Aloysia Weber, de talento arrebatador, que supo inflamar por primera vez su carácter apasionado, y su chusca “Bäsle” de Augsburgo, de facciones ingenuas, algo dura, la compañera singularmente íntima de sus extravagantes chirigotas en el límite entre desenfrenado erotismo verbal y vulgar animalidad, donde su vivaz fantasía se desfogaba en lo primitivo.
Parece que el matrimonio de Mozart fue feliz: Las cariñosas cartas a su mujer son una expresión alborozada y sin aderezos de esta relación absolutamente rectilínea en las cosas básicas.

La norma moral de Mozart estaba enraizada en su propio ser infantilmente puro y en una conciencia muy sensible que dirigía sus acciones. Su sentimiento de la propia dignidad fue grande y noble.
Educado según la doctrina de la religión católica, a ella guardó fidelidad hasta el fin de su existencia, aunque con el paso de los años sus opiniones hubiesen evolucionado hacia una mayor libertad e independencia.

Acerca de la muerte, Mozart tuvo sus propias ideas. Conforme fue haciéndose mayor, meditó sobre esta cuestión más profunda de la humanidad con más serenidad, intensidad y calma. Es probable que presintiera su temprano fin. Los últimos años de su existencia estuvieron como nimbados con una aureola de euforia, una tensión etérea del espíritu que se manifestaba en la creciente actividad creadora, una suave, casi clarividente amplitud de la visión interior y una silenciosa aceptación de lo inevitable.
Cuando, pobre y endeudado, el real e imperial compositor de cámara Wolfgang Amadeus Mozart falleció en la primera hora de la madrugada del 5 de Diciembre de 1791, no estuvo presente nadie digno de cerrarle los ojos. Ningún curioso, ningún amigo, ningún familiar, ni siquiera la viuda estuvo al lado de la oscura fosa cuando manos indiferentes de sepultureros del cementerio de St. Marx apresuradamente cubrieron de tierra el pequeño cuerpo junto a los tristes restos de miseria anónima.

sábado, 26 de enero de 2008

"Voi che sapete"


A propósito de Mozart, al cual sigo dedicando otro post he colocado en el sidebar la música de una Arieta del segundo acto de la ópera de "Las bodas de Fígaro" titulada, Voi che sapete che cosa è amor.

Le Nozze di Fígaro, òpera buffa(4 actos) compuesta en 1785 y 1786 , estrenada en Viena el 1 de Mayo de 1786 . El libreto es de Lorenzo da Ponte.

Está escrita en italiano, es una de las óperas más importantes de la historia de la música y considerada una de las mejores creaciones de Mozart. Aunque tuvo muchas críticas en su época al mismo tiempo logró grandes éxitos en sus presentaciones. Por cierto la trama se desarrolla en Sevilla (España).

La trama de la ópera gira en torno a la atracción que Susana ejerce sobre el Conde de Almaviva. El libreto hace referencia concreta a la antigua y tradicional costumbre según la cual el Sr. Feudal tenía derecho a la posesión carnal sobre la sirvienta que iba a contraer matrimonio antes de que éste se realizara. Tal derecho ya había sido abolido en los dominios del conde, pero este quiere conseguir a Susana a toda costa lo que por Ley ya le estaba negado.

Espero les guste!

viernes, 25 de enero de 2008

El Genio!

El tipo físico insignificante de Mozart constituye por tanto la apariencia más práctica para un espíritu musical introvertido. Los agradables rasgos faciales, muy cambiantes según los estados de ánimo, no presentaban en la vida cotidiana la pasión de una expresión consciente.
No poseemos de él, el gran viajero, ningún retrato realizado por la mano de un pintor importante que hubiese percibido y plasmado rastros ocultos de su genialidad. Los probos maestros para los que posó intentaron esforzadamente perpetuar el parecido. Dada la permanente movilidad del modelo- jugaba continuamente con cosas que tuviera a su alcance, “como si estuviera tocando el piano”- su tarea no les resultaría fácil con Mozart. Les faltó el espíritu congenial para poder fijar el fuego escondido en sus facciones.

Como demuestra su retrato más temprano, siendo un niño de seis años de edad, Mozart era sano, fuerte y de mofletuda lozanía. Fatigas de los viajes y enfermedades en la infancia tendieron pronto una sombra sobre las líneas más afinadas y las facciones más pálidas en los posteriores retratos de adolescente. Su aspecto de joven no carecía de gracia. Ahora bien, nunca fue hermoso o de apariencia avasalladora. En sus facciones permaneció siempre un resto de candor.

Sus manos, especialmente agraciadas, pequeñas, nada huesudas, la herramienta material de su genio musical, estaban perfectamente formadas. Ganaban en cuanto se sentaba al piano. Mozart se enorgullecía de estas manos bien modeladas.

Su espíritu en permanente actividad no originaba otra manifestación que una continua movilidad de su cuerpo. Nunca ni aún estando parado, se estaba quieto.
Su experiencia de vida, en la acepción más corriente de la palabra, era escasa. Muchos supieron sacar provecho de su carácter bondadoso sin ocuparse nunca más del dispensador de amables favores. Pues este artista, tan precoz en su labor, jamás dejó de ser como un niño en todas las cosas de su vida cotidiana.

Este candor infantil, una de las facetas más misteriosas del alma de Mozart, que de extraña manera armoniza con la naturalidad divina de su arte, era en primer lugar una reacción de la ininterrumpida actividad creadora de su vida interior, una selectiva medida de protección de esa fuerza generadora, tal vez también un residuo no superado, reactivo, de la angustiosa opresión a causa de sus obligaciones durante su adolescencia.

Nuestro maestro poseyó en grado acentuado la disposición festiva del ánimo que, inconscientemente, se opone a las circunstancias desagradables del mundo y que es frecuente en genios melancólicos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Algo de "Mozart"


Me pareció interesante dedicar un post( que ya es poco) a este maravilloso músico del período Clásico en la Historia de la Música recordando así su fecha de nacimiento, sé que todos lo conocen y habrán escuchado en alguna oportunidad algunas de sus obras, he sustraído abreviadamente éste texto que nos revela un poco su personalidad tan especial del libro de Bernhard Paumgartner que se titula “Mozart”. Me gustó mucho su forma de describirlo, les recomiendo el libro, considero que así era este gran genio. Hablar de Mozart ocuparía varios post, aquí les dejo estas líneas por el momento.

Wolfgang Amadeus Mozart nace el 27 de Enero de 1756 en Salzburgo actualmente Austria, muere en Viena el 5 de Diciembre de 1791, considerado uno de los compositores más grandes de la música clásica.

“La condición de músico comporta una particularidad. Es un hecho cierto que pintores y poetas, que obtienen sus argumentos del medio ambiente que les rodea, necesitan mantener con el mismo un contacto más estrecho que el músico, que extrae las ideas germinales de su fondo musical interior y las elabora según leyes de movimientos estrictamente musicales. Esto explica que algunos músicos vivan de espaldas a la realidad, su extraña falta de comprensión para muchas cosas de la vida cotidiana.
Mozart pertenece al conjunto de músicos que reciben de la música el impulso fundamental de todo su ser, vitalidad, pensamiento y sentimiento, los que del ambiente que les rodea consideran útil y digno de atención solo aquello que se relaciona directa o indirectamente en su ansia musical primaria.

Su labor creadora lleva siempre la impronta de la ingenuidad, espontaneidad y aparente naturalidad.
La existencia terrenal de Mozart carece de todo solemne énfasis.

Una vida de músico en la que hubo más admiración por el niño prodigio que por el maduro maestro afirmado en su personalidad, llena de las usuales fatigas, privaciones, esperanzas y vivencias felices, una década resignadamente alegre al lado de una mujer estimulante para los sentidos, alegre pero trivial, inmerso en un ambiente inquieto, que se complacía en infravalorarle. Nada de todo aquello daría pie a un examen superficial la presencia de uno de los espíritus más grandes de la humanidad.

Cuantas esperanzas humana fallidas, cuantos problemas no resueltos albergaba el alma anhelante del maestro se habían convertido en esa tonalidad anímica exclusiva de su música que le es propia solamente a él y con sonrisa melancólica impregnó a un tiempo de alegría y de color el mismo hálito de melodías insondables.

Esa es la razón por la cual tenían que fallar todas las valoraciones que no supieron relacionar su personalidad con esa extraordinaria peculiaridad. Fue un error aplicar como baremo a la personalidad perdida en ensoñaciones musicales de Mozart un espíritu de formación polifacética del tipo de Goethe, por ejemplo. Lo que, en tal caso, pueda parecer falta de formación o de interés es la consecuencia última de un ingenio específicamente musical, la más eficaz medida de protección contra las influencias perturbadoras de la vida.”

viernes, 18 de enero de 2008

Versos...


“Allá en nuestros campos hay humildes flores
que no tienen nombres pero dan olores.
Flores que no entran al regio salón
pero son felices en su condición.
Flores que conforme se sienten dichosas
en dar su perfume a las mariposas”…



La hermosura de la sencillez. Estos son unos versos de la letra de una canción venezolana llamada “Canchunchú florido”. Me gusta lo que dice, pues como ven se refiere a que la humildad a veces pasa inadvertida pero es lo esencial en la vida.

No digo más porque las palabras sobran…

martes, 15 de enero de 2008

Feliz Día del Maestro


Felicidades a todos los maestros y maestros del mundo en aquellos países que hoy celebran ese día como en Venezuela. Bellísima labor que se lleva a cabo en el día a día en las escuelas y colegios. Estuve varios años como profesora en las aulas de Pre-escolar y Primaria en un Colegio muy querido, que siempre echaré de menos y recuerdo esos años con felicidad, fue una experiencia inolvidable.
Se trabajaba mucho con los niños, día a día, meses tras meses, y años tras años, los veías crecer y madurar. Es que a parte de desempeñarte en la educación te involucras sin querer en la vida de cada alumno, eres madre, amiga, profe, enfermera, psicóloga, árbitro, dentista, en fin múltiples profesiones en una sola persona, así te ve el niño, que siempre acude a su profe o maestra cuando algo le sucede, bueno o malo, quiere siempre que se le escuche, atienda, se le de cariño y enseñe. Así fue donde estudié y donde trabajé.
Es enseñar no solamente la materia a estudiar, sino también a andar en el camino de su pequeño mundo en la vida.
Es difícil no recordar a los que fueron nuestros maestros cuando éramos niños, más aún a aquellos que les tuvimos un cariño muy especial.
Complicada labor para realizar con éxito hoy en día por como está la vida, un poco al revés, pero muchos de ellos con su don de servicio, verdadera dedicación y amor siguen trabajando por lograr alcanzar y dar una mejor educación a sus alumnos.

A todos ellos, Feliz Día del Maestro.

PD: Ex-compañeros-as y ex-alumnos-as de mi querido Colegio. Siempre les recordaré.
Muchos abrazos y besos.
Les quiero.